
EN muchas de mis conversaciones con amigos o compañeros de la Facultad de Letras (sobre literatura, obviamente) , un tema constante son nuestros autores favoritos, con un énfasis especial en "escritores peruanos". Bastaría, para tal caso, tener dos o tres diálogos conmigo para darse cuenta de que Alfredo Bryce Echenique figura entre los escritores que trato de leer cada vez con menor frecuencia. No me hace esto, por supuesto, un lector con repulsiones hacia su persona o sus conocidos métodos de trabajo. Todo lo contrario, me atrevería a decir que le ha dado "cierta libertad " a las futuras generaciones en lo que a crear y expresar el arte respecta.

Mis experiencias con Bryce como lector han sido diversas y de ello, tal vez a modo de justificación para con las personas que no entienden mi disgusto por algunos de sus trabajos, quisiera escribir hoy de la forma más puntual y objetiva posible. No he podido colocar todas las obras que quisiera, sin embargo pienso serán suficiente para dar cuerpo a la idea, para esto he decidido colocar algunos de sus títulos con descripciones personales, basadas, como repito, en mis experiencias como lector.
LISTADO PERSONAL
1) La amigdalitiz de Tarzán: Sinceramente sufrí mucho para terminar esta novela debido al afán por volver la historia un ir y venir de cartas, un conjunto de epístolas entre dos amantes. Me pareció pesada y sin una trama sólida capaz de justificar la gran celebridad de su autor. No llegó a atraparme en ningún momento y más bien a incitar mi abandono por la lectura, al cual, por un tema de orgullo o qué sería, no cedí, aunque ganas no me faltaron.

2) Tantas veces Pedro: Será que es el estilo de su autor, será que le encanta divagar , será que le gusta ir y venir de un lado a otro y hacer una "chanfainita" con el lenguaje, pero esta novela me "espectoró" tan solo pasar las cincuenta primeras páginas, e incluso hubo de deprimirme, pues pensé: "Caramba, qué lector tan mediocre me he vuelto". No obstante me di cuenta de que aquel no era el problema cuando, algún tiempo después, leí "El llano en llamas" de Juan Rulfo, quedando anonadado ante su maestría. Es la historia, hasta donde sé pues no terminé la novela, de un hombre que idealiza a varias de sus parejas, haciéndolas padecer sus ataques emocionales, cuando en realidad está enamorado de Sophie, la mujer de una revista que vio cuando joven.
3) Huerto cerrado: Bryce Echenique me parece mucho mejor cuentista que novelista, y aquí, a mi parecer, lo demuestra con la picardía de sus cuentos, bañados de anécdotas con las cuales es sencillo identificarse. Las diferentes etapas de la vida de Manolo atrapan fácilmente al lector, quien al contemplar los diversos escenarios y situaciones que dibuja el autor, entabla un lazo muy sólido con cada uno de los relatos.
4) Guía triste de París: He aquí la obra que más he disfrutado y sigo disfrutando de Bryce, y la única a la cual sigo acudiendo,(incluso ha motivado en mí a un trabajo de investigación). "Guía triste de París" narra con maestría las emociones de personajes que cargan cruces personales en la capital francesa. A mi parecer es el mejor de sus trabajos después de "Un mundo para Julius".

5) El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz: No avanzé más de 80 páginas y tal vez esto quite gravedad a mi crítica, pero si algo puedo decir es que se cae excesivamente en la divagación y el gusto por irse por las ramas o sub-historias que no contribuyen en nada a la trama central. Me pareció muy repetitiva si la comparamos con "Tantas veces Pedro".

Nota:
Las opiniones vertidas en el siguiente artículo son personales y están abiertas a correcciones si alguién lo considerara necesario.

3 comentarios:
Mi querido amigo zorro, obviamente no tenìa que faltar mi comentario. Yo el ùnico libro que e leìdo hasta ahora de Bryce fue "Entre la soledad y el amor"; asì que gracias a ti, hoy, me he culturizado un poco, ya sean de opiniones personales.
Cuìdate, zorro, buen artìculo
:D
Y mi gran duda era si habóias acabado de leer UN MUNDO PARA JULIUS!!! jajaja
Bueno, que te puedo decir, por un par de meses me pasaste a Octavia y - según tú - estoy con una especie de REZAKA LITERARIA - eso me diste a entender. Desde mi punto de vista, quizá no termines los libros de Bryce porque te enfocas en él precisamente, es decir no dejas de lado el nombre del autor... O derrepente no terminas de leerlo porque no queres que te queden repercuciones de su estilo. Descuida, Carlos, Bryce no muerde! jaja
Para terminar, sabes que me gusta oír - a decir verdad, leer - tus críticas; y más me vale acotar ahora que tus críticas a Alfredo son buenas mneras de excusar tu poco gusto hacia él... Todos tenemos un autor que nos desagrada.
BYE!
EStimado zorro, como veo que te llaman por aquí,he caído en tu blog buscando referncias a un sillón voltaire que compré recientemente, para restaurar y retapizar, no sólo por su precio irrisorio si no más bien motivada por cierto romanticismo literario. !Quién no recuerda al adorable Romaña divagando consus cuadernos de navegación en un sillón Voltaire!Respeto mucho tus opiniones sobre Bryce porque veo que aunque no te convesca, no dejas de intentar leerlo. Sin embargo, en mi caso, te confieso que, no sólo he llevado a término sus gruesas novelas sobre Martín Romaña, si no que he repetido plato leyéndomelas, de nuevo, años después. Te confieso también que no me he reido nunca tanto y a carcajadas, con un libro entre las manos, como con el señor Bryce Echenique. Me alegro de haber aterrizado en estas páginas sepias porque recomiendas obras de él que yo no conocía. Muchas gracias por eso.
Publicar un comentario