Acorde con la Real Academia de la Lengua Española -ya lo sé, suena aburridísimo tener a la RAE como referencia en estos casos, pero qué le podemos hacer-, dícese de escritor a todo individuo que ejerza la actividad de escribir, y no -ojo- necesariamente desde el ámbito profesional, como un fabulador sustentado y gratificado por alguna editorial. En ese sentido, no corro riezgo al afirmar que todos y cada uno de nosotros somos potenciales escritores, y de hecho -más de uno se asustará con lo que voy a decir- lo somos la mayor parte de nuestros días. Mi madre, por ejemplo, quien sin lugar a dudas preferiría mil veces leer "Los procesos bioquímicos en seres pluricelulares" antes de "La guerra del fin del mundo", estoy seguro lleva una escritora y receptora de memos diarios, aunque prefiero no decírselo para evitarle la mala experiencia de ser conciente de su lado literario. Mi hermano, quien ofuscado por las maravillas de las Ciencias se opone rotundamente al oficio literario y lo considera un desperdicio de tiempo ( su hermano mayor es un perdedor de tiempo a tiempo completo, dice), también se sorprendería si yo le dijera que tras esos exámenes bajo la cama, dentro de las macetas o sobre el ropero, se esconde una actitud fabuladora, o mejor dicho excusadora cuando mi madre le pregunta qué pasó con aquella evaluación de hace algunos días y el le responde: "ah no mami, el profe todavía no entrega mami". A lo que voy con todo esto es que la fabulación, la creación de historias es, de una u otra forma, inherente al ser humano. No es que quiera hacer una apología del oficio de escribir (mis parientes, mis cercanos, mis amigos y hasta mis enemigos conocen el vicio por escribir historias que en mi reside, por mentir desde un sentido profesional), solo que me ha parecido interesante reflexionar en torno a un concepto que -tal vez solo sea mi imaginación, en fin- se hace cada vez más oscuro, más místico que realista, y es que me ha pasado que ahora muchos de mis amigos, a la hora de presentarme, añaden el "...y es escritor, y le gusta escribir..."(por dios, cuando alguien lea esto me matará U_U). No es, en todo caso, que me incomode el comentario (muchas cosas me incomodan, y puedo decir con toda seguridad que esta no), solo que ha llamado mi atención o incluso, desde un sentido positivo, me ha hecho sentir en más de una oportunidad algo extraño, como una especimen de vitrina. Escribo porque es una terapia para mi, porque me gusta, me divierte, me "lokea"xd, y en ese sentido no creo sea negativo aconsejarlo como una actividad que acomoda neuronas y estimula memorias, sino también que alivia del estrés y la rutina (hay casos en que también de la nostalgia) en estos días bombardeados por el chat y los sms.
Krlos!

1 comentario:
"La creación literaria es en su origen una terapia que adopta la forma de hábito para terminar por onvertirse en un vicio", escribió Julio Ramón Ribeyro en el prólogo de La palabra del mudo, tu justificación para el acto me recordo esa frase que si mal no recuerdo te mostré un día. Escribir está en ti y será, para mí, siempre un placer añadir tu profesión al presentarte =)
hey! hac un tiempo q no leía algo tuyo... excelente! pero te falto el copyright eh U_U
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